¿Era habitual poner un cartel a un reo crucificado?

#DeRegresoALasFuentes con Joaquín Mauricio Moya.


La arqueología no ha descubierto otros TITULUS CRUCIS, carteles colgados en las crucifixiones romanas. Esta ausencia de pruebas materiales ha llevado a preguntarse a algunos eruditos si el cartel de la crucifixión de Jesús es un hecho histórico o fue un invento de los Evangelistas.


Sin embargo, no encontrar carteles que expliquen la causa del crucificado no significa que no existiesen o que se diesen en algunos casos, como el de Jesús. Sólo hemos descubierto evidencias de un crucificado y sin embargo son varios los autores clásicos que nos informan de esta ejecución romana usada para rebeldes y esclavos.


Con el titulus crucis sucede lo mismo, no tenemos los carteles puestos sobre los crucificados por Roma pero Dio Cassius (político, militar e historiador Romano) nos cuenta como en el año 23 a. C. el Emperador Augusto sufrió una conspiración. El instigador fue Fannius Caepio, pero otros también se unieron a él. Desafortunadamente había también esclavos que ayudaron a los instigadores. Dio Cassius lo narra así:


"En cualquier caso, cuando el padre de Caepio liberó a uno de los dos esclavos que habían acompañado a su hijo en su huida porque este esclavo deseaba defender a su joven amo cuando se encontró con la muerte, pero en el caso del segundo esclavo, que había desertado su hijo, lo condujo a través del Foro con una inscripción que daba a conocer la razón por la que lo iban a matar, y luego lo crucificó, el emperador no se molestó". (Dio Cassius- Historia de Roma, Libro 54, 3:7).


Aquí podemos ver que el esclavo antes de ser crucificado es llevado a través del Foro con una inscripción "que daba a conocer la razón por la que lo iban a matar". Es un "TITULUS CRUCIS".


Pero es que no fue sólo Dio Cassius el único que habló del cartel del reo, también Suetonio (historiador y biógrafo Romano), menciona como Calígula mandó poner un cartel al esclavo condenado por robar plata y Eusebio dice que en el año 177 d. C. a un cristiano llamado "Attalus" se le martirizó y que aquel llevaba un cartel en latín que decía: "Este es Attalus, el cristiano".


Por consiguiente, una vez más, las fuentes clásicas se adelantan a las pruebas materiales, cubriendo en muchas ocasiones, el vacío que la arqueología no siempre va a poder tapar. Porque la Arqueología no es la única herramienta para el estudio del Jesús histórico. Vemos que era perfectamente posible y que en otras ocasiones así se había dado, poner un cartel al reo condenado a muerte, cuando la ejecución era en público. De esta forma vemos que el llamado INRI el cartel de la cruz, se adapta al contexto de una crucifixión pública romana de la época.



Por Gerardo Jofre González-Granda.

Fuente bibliográfica: The Inscription on the Cross of Jesus of Nazareth, Paul L. Maier.

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